Érase una vez, el storytelling

Érase una vez, el storytelling

que es el storytelling

Somos cuentacuentos, de siempre. Unos más y otros menos pero, por poco que sea, todos, en alguna ocasión, contamos algún que otro cuento. Ya sea como moraleja para que nuestro niño haga o deje de hacer algo, como herramienta para recordar lo que no hay manera que se quede en nuestra memoria, para dar alguna excusa o engañarnos a nosotros mismos… Nos viene de mucho tiempo atrás. El cuento es uno de los géneros literarios más antiguos y todavía sigue muy presente en nuestros días.

El Storytelling no es más que esto. Contar un cuento, una historia, tu historia.  Y es una de las técnicas de marketing que más funcionan porque consiguen lo mismo que los cuentos: crear un recuerdo y una conexión.

Ya puedes ser el más barato, el más ecológico, el más “experto en”, el mejor en relación calidad/precio… que si no cuentas nada, no te van a recordar. Tienes que salir de la zona de la razón para entrar en la zona del corazón, porque si te eligen sólo por una característica objetiva (por ejemplo el más barato) cuando llegue otro que te supere te van a cambiar.

Con el Storytelling se busca crear un vínculo emocional entre la marca y los receptores de la historia; ir más allá de datos, precios y beneficios, y crear una conexión. Porque, al fin y al cabo, esto es lo que nos engancha más. Nos gustan los dramas con final feliz, las historias de superación, las buenas causas, los logros y éxitos de personas comunes, ver proyectados en otras personas nuestros sueños.

Seguro que la mayoría de nosotros sabemos que:

  • Steve Jobs fundó Apple en el garaje de su casa
  • La Fageda va más allá de ser una marca de yogures de reconocido prestigio para consolidarse como un proyecto social
  • Lionel Messi firmó su primer acuerdo con el Barça en una servilleta de bar
  • Dove lucha por mejorar la autoestima de la mujer y su belleza real
  • Coca-Cola nació para ser un medicamento contra el dolor de cabeza

No a todos nos mueven las mismas historias; por eso cada marca tiene su público (ahora se le llama buyer persona), pero sí que es verdad que una historia bien contada moverá las entrañas de alguien. Y la mayoría de nosotros olvidará tarde o temprano los datos memorizados, pero es difícil olvidar lo que te hacen sentir. (Fíjate sino, qué es lo que comparten las personas en sus redes sociales).

Con una conexión emotiva se genera una relación de confianza y se produce una fidelización.

Contando la historia de tu producto, tu tienda, de ti mismo… crearás un vínculo de confianza que no conseguirías crear con millones de datos. Y hará que seas más fácil de recordar y que la conexión sea más fuerte.

Y esa historia tiene que estar al alcance de todos. En tu página web; que no deja de ser tu carta de presentación.

¿Cuántas páginas web hay sin un apartado de “nosotros”, historia o valores? ¿O que sí existe pero es tan impersonal que parece una plantilla?  Cuantas oportunidades malgastadas…

Con una estrategia de storytelling bien diseñada también utilizarás el blog y las redes sociales; pero quien quiera saber de ti lo primero que hará será leer el apartado de “quien soy” de tu web. Aprovecha para conectar con ellos allí.

Cuéntanos quien eres y porqué tenemos que elegirte a ti. Cuál es tu historia, qué te inspiró para hacer lo que haces, qué significa el nombre de tu producto, cuáles son tus valores o tu visión de negocio, qué has tenido que superar para llegar hasta aquí o qué es lo que querías solucionar al crear tu producto…

 Cuanto más humano seas, más conectarás.

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